Folio junta tus capítulos, posts, notas y pendientes en un solo tablero. Abrís, ves dónde quedaste y seguís.
Capítulos, posts, reuniones, frases sueltas. Les ponés color y etiqueta, sumás un checklist y ves el progreso sin abrir nada.
Empezar por el error más caro que cometí. Cerrar con una pregunta al lector.
Mostrar, no contar. Cortar los adverbios. Leer en voz alta antes de dar por terminado un párrafo.
El vendedor que no quería vender. Veinte años en la calle. Cerrar es lo de menos.
Preguntarles qué capítulo releyeron y por qué.
Título, subtítulo, tamaño de letra, resaltador y listas. Lo justo para escribir un libro entero. Nada de menús infinitos.
Tu racha, en el calendario. Cada punto es un día que escribiste. Verlo es lo que hace que no cortes.
Los pendientes, al lado del texto. Con fecha, y los vencidos se marcan solos. Nada queda en un papelito.
Precios en dólares. Cancelás cuando quieras.